El cobro de los atrasos por el sistema de pensiones público es un derecho de los ciudadanos. ¿Quieres saber cómo se activa este derecho? Lo cierto es que, año tras año, el Gobierno ha de plantear la revalorización de las pensiones desde su suelo del 0,25 % anual. El artículo te da detalles acerca de los mecanismos y cómo se ha aplicado en 2020. Esta es la manera de que ganes en tranquilidad.

La retroactividad en el cobro de atrasos por pensiones

Lo primero que has de tener en cuenta es que la revalorización de las pensiones en 2020 ha sido atípica. Esto se debe a que el Gobierno ha estado en funciones hasta bien entrado el mes de enero. Solo cuando se ha constituido, del 7 de enero en adelante, ha podido legislar con plenitud. Este es el motivo por el que ha habido un desfase porque, por regla general, los aumentos se decretan en el último Consejo de Ministros del año.

El Real Decreto-ley 1/2020 de 14 de enero ha establecido los márgenes de revalorización de las pensiones. Como principio general, se incluye un aumento lineal en la pensión del 0,9 % del total. La cuestión a plantear es clara, ¿qué sucede con la pensión correspondiente a enero de 2020 que se cobró a finales de diciembre?

La retroactividad es un principio legal en el sistema de pensiones. Hay que tener en cuenta que la actual ley establece una revalorización automática del 0,25 % cada año. La diferencia entre la revalorización con fecha de 1 de enero y la establecida por el Gobierno se tiene que abonar. En la práctica, y durante este mes, el Gobierno está abonando la diferencia que no pagó. Son unos pocos euros en una pensión media, pero supone el reconocimiento de una deuda.

Si bien es cierto que la diferencia no es de calado, sí es un derecho al que no hay que renunciar. Esta es la misma política que tiene que aplicar el Estado, por ejemplo, cuando paga cualquier otra prestación social o indemnización con retraso. La política de pagar por los retrasos se reproduce en la Seguridad Social, en la Justicia o en la Agencia Tributaria.

Conclusión

El cobro de los atrasos debidos a un pensionista suele ser automático y lo realiza de oficio la Administración. En cualquier caso, y si eres particular, siempre es bueno contar con un gestor de mano que te ayude. El objetivo de la Gestoría Fiscal Contable es proporcionar una serie de herramientas para que no tengas problemas. Esto es importante para mantener un cierto orden.

Muchos particulares se encuentran con que no saben cómo reclamar a la Administración una prestación de jubilación o una pensiones no contributivas. En estos casos, es altamente recomendable disponer de una ayuda especializada porque será más fácil conseguir el objetivo. Este es el afán que tiene la gestoría y por el que trabajamos día a día.

¿Tienes interés en ahorrar dinero y trastornos? Disponemos de un servicio integral para que gestiones tus prestaciones y sepas cuáles son tus derechos. No dudes en consultarnos, a la larga te va a compensar.