La comunicación de un despido es un proceso legal que requiere de una serie de formalidades para darse por válido. No en vano, este es uno de los principales aspectos que se va a tener en cuenta cuando se hagan reclamaciones. Este artículo arroja luz sobre las distintas modalidades y su implementación práctica.

La comunicación de un despido: cómo se ha de hacer y qué tiene que incluir

El despido es un acto administrativo que pone fin a una relación profesional entre el trabajador y la empresa. Como tiene efectos jurídicos, no ha de extrañar que se requieran una serie de formalidades. A fin de cuentas, es posible que después se inicien reclamaciones.

Antes de nada, hay que tener presente que la comunicación de los despidos es obligatoria salvo que haya un abandono reiterado del trabajador y no sea posible localizarlo. Esta obligatoriedad, por parte del empresario, hace que se tengan que seguir los siguientes aspectos:

1. Comunicación por escrito

La comunicación de un despido tiene que ser por escrito, por regla general. Es posible que haya despidos verbales pero, en este caso, no existiría una forma de demostrarlo. Los métodos más utilizados son la carta que se da al trabajador para que la firme o el burofax. Hay que señalar que ambos casos garantizan la recepción. Si se utiliza el correo electrónico o la carta sin acuse de recibo, es más difícil demostrarlo.

2. Comunicación con antelación

La comunicación de los despidos está sujeta a una antelación obligatoria. Cuando hay un contrato temporal, la regla general es que se tenga que realizar la comunicación un mínimo de 15 días antes de la extinción del mismo. En caso contrario, se considerará que el despido es improcedente. Eso sí, conviene señalar que, según el convenio del sector, estas fechas pueden variar.

3. Indicar el motivo

El despido tiene que estar motivado. Esto indica que se tiene que indicar la razón por la que cesa la relación laboral. Hay varios supuestos de despido y, por lo tanto, la casuística es variada. Un despido no motivado generaría al trabajador una situación de indefensión. Por lo tanto, es uno de los aspectos que no se pueden obviar.

4. Facilitar el finiquito siempre que sea posible

Uno de los principios importantes es que el finiquito se tiene que disponibilizar en cuanto se firme el despido. Esta es una obligación del empresario y, como norma, debería incluirlo en ese momento. Ahora bien, el pago puede ser en efectivo o mediante un talón, siempre que tenga fondos.

Conclusión

La comunicación de un despido es uno de los procesos más delicados por los que pasa una empresa. Por lo tanto, no está de más que cuentes con información veraz y actualizada para hacer bien tu función. La Gestoría Fiscal Contable te proporciona un asesoramiento especializado en cuestiones de derecho laboral.

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