El despido improcedente es un supuesto legal muy habitual a la par que polémico. Es importante, y mucho, que sepas cuál es la causa y las distintas consideraciones legales. No en vano, aquí se generan derechos y deberes, tanto para el trabajador como para el empresario. Aquí tendrás más detalles y sabrás cómo actuar ante estos casos.

Por qué un despido es improcedente

Los despidos improcedentes se dan cuando se ha esgrimido una causa que, posteriormente, un juzgado ha considerado no válida. Hay que recordar que los despidos tienen que estar motivados. En consecuencia, lo que se dirime, cuando un despido se judicializa, es si este es válido y, si en de serlo, es procedente.

Lo que sí que hay que decir es que solo cuando se judicializa el despido es posible considerarlo improcedente. De lo contrario, y pasado un plazo, se considerará válido a todos los efectos. En consecuencia, tienes que conocer los límites para realizar tu reclamación. Un despido puede ser improcedente pero no ser reclamado y, en este caso, se considerará válido sin más.

Por otra parte, un despido tiene que reclamarse durante un periodo limitado. La persona dispone de 20 días hábiles para dirigirse al servicio de mediación de la Comunidad Autónoma y rellenar la papeleta de conciliación.

Consideración legal del despido improcedente

El despido improcedente es legal, pero se considera que la razón esgrimida que se incluye en el Estatuto de los Trabajadores no es válida. La consecuencia práctica es que implica una indemnización para el trabajador. Eso sí, la cuantía variará en función de la antigüedad y es sumamente importante conocerla.

La indemnización básica por despido improcedente es de 33 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades. Ahora bien, las personas con contrato ya en vigor antes del 12 de febrero de 2012, cuando se aprobó la Reforma Laboral, tienen derecho a cobrar 45 días por año trabajado hasta esa fecha con un máximo de 42 mensualidades; a partir de ahí, se aplicaría el actual despido de forma proporcional.

Hay que señalar que el trabajador, en el caso de este despido, no tiene derecho a la readmisión. Por lo tanto, se puede hablar de un despido libre penalizado. Solo en el caso de que el despido fuese nulo la readmisión sería obligatoria.

Conclusión

La licitud o no de un despido es uno de los elementos más polémicos a tener en cuenta. Este es el motivo por el que, por regla general, es bueno estar asesorado por especialistas. La Gestoría Fiscal Contable está especializada en derecho laboral y conocer todo lo necesario para poder formular reclamaciones. El objetivo es claro, no renunciar a un derecho que corresponda en buena lid.

¿Has pensado en lo que puedes ahorrar con un buen asesoramiento? En primer lugar, no darás pasos en falso. Por otra parte, sabrás cuáles son tus posibilidades. Finalmente, tendrás más opciones de ganar tu caso.

Este servicio está indicado, indistintamente, para autónomos, empresas y trabajadores. Si estás interesado en defender mejor tus intereses y en ahorrar tiempo y dinero, no dudes en contactarnos. Notarás la diferencia y lo agradecerás.