La deuda pública: ¿te interesa como instrumento de inversión?

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La deuda pública: ¿te interesa como instrumento de inversión?

La deuda pública es uno de los recursos del Estado para financiarse. Los bonos y obligaciones son una posibilidad para inversores minoristas e institucionales. La garantía de las instituciones públicas minimiza los riesgos, aunque la contrapartida es que los intereses son más bajos. Te explicamos mejor cuál cómo funciona la deuda pública y si te interesa como instrumento de inversión.

Qué son los bonos y obligaciones

Los bonos y obligaciones son un título de deuda pública por el cual el Estado se compromete a devolver la cantidad prestada más unos intereses cuando venza el plazo estipulado. La única diferencia entre un bono y una obligación es el plazo de reembolso. Un bono tiene un plazo de devolución inferior a 5 años y las obligaciones lo tienen superior.

Como principio general, hay que señalar que este tipo de inversión es muy fiable. No en vano, el Estado se juega su credibilidad internacional y la deuda es de lo último que deja de pagar. Por lo tanto, las posibilidades de recuperar el dinero más los intereses son de casi el 100 %. Este es uno de los motivos por los que el Estado no suele tener demasiados problemas de financiación. Cuando los intereses se disparan (como sucedió entre 2011 y 2014) hay problemas.

Ahora bien, la fiabilidad también implica poca retribución. Los bonos y obligaciones ofrecen una retribución inversamente proporcional a la credibilidad del país. De hecho, los llamados “bonos basura” se denominan así porque se consideran riesgosos y especulativos. La idea es clara, no pagar como si se tratase de acciones porque eso desestabiliza la economía del país.

La fiscalidad de la deuda pública: consideraciones generales

Los títulos de deuda pública van a tributar como rendimientos del capital mobiliario. Esto implica, por ejemplo, que se aplicará una retención general del 19 % del IRPF para las personas físicas. Por otra parte, las empresas tributarán sobre el 25 % del Impuesto de Sociedades.

Por otra parte, los intereses también tienen una tributación progresiva. Hasta los 6.000 euros pagaremos el 19 %, entre 6.001 y 44.000 euros el 21 % y en adelante pagaremos el 23 %. En cualquier caso, el pequeño inversor pagará lo mismo que en el IRPF.

No obstante, es muy recomendable que consultes a profesionales porque las tablas pueden cambiar de un año a otro. Por lo tanto, es bueno tener a mano la información puntual.

Conclusión

Los bonos y obligaciones son una opción de inversión para quien busque un valor seguro. Eso sí, ten en cuenta que no vas a recibir una gran retribución.

Una Gestoría Fiscal Contable te puede ayudar a presentar tus liquidaciones de impuestos. Además, realizamos una labor de asesoramiento para que sepas cuántos impuestos puedes pagar. Si eres una persona con poco tiempo o un pequeño inversor, probablemente no tengas tiempo. Este es el motivo por el que te aconsejamos que cuentes con profesionales que te puedan ayudar en los cálculos.

Te animamos a que nos consultes acerca de los servicios que ofrecemos a particulares y autónomos. Estamos convencidos de que te podemos ayudar a facilitarte un poco tu día a día.

 

19/6/2019|Fiscal|0 Comments

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