La prórroga presupuestaria: qué implica para el contribuyente

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La prórroga presupuestaria: qué implica para el contribuyente

La prórroga presupuestaria en una Administración se aplica cuando no hay consenso para aprobar unos presupuestos. El presupuesto es la principal decisión de las administraciones y, en ocasiones, puede haber un problema de que no se apruebe. Si se da esta situación, se mantendrán en vigor las últimas cuentas que se aprobaron. Esta situación puede perdurar varios años, de manera que te interesa saber cómo te afecta como contribuyente. Te damos más detalles.

¿Qué son las prórrogas presupuestarias?

Las administraciones, cuando no aprueban un presupuesto, se ven obligadas a prorrogarlo. Esto implicará, por ejemplo, que no se pueden cambiar las partidas de ingresos o gastos salvo causa de fuerza mayor. Este aspecto es fundamental y determina el resto de la política fiscal y de gasto público. Por lo tanto, no ha de extrañar que le demos la importancia que tiene.

Las prórrogas presupuestarias se aplican en gobiernos estatales, autonómicos, diputaciones provinciales, cabildos insulares, juntas generales y municipios. Los consejos comarcales y mancomunidades, si existen, también pueden prorrogar presupuestos. La legislación prevé este supuesto y lo que es posible cuando sucede.

¿Qué implica una prórroga presupuestaria?

La prórroga presupuestaria implica que se mantiene el mismo capítulo de gastos e ingresos. Por otra parte, también se tendrían que aplicar aquellas reducciones de gastos que ya se habían planificado. El principal problema estriba en que, como principio general, no se puede cambiar lo ya aprobado sin una aprobación parlamentaria.

Sin embargo, la realidad es que sí existe un margen de cambios, siempre que se cumplan los límites de gasto establecidos. No se pueden aumentar las inversiones ni el gasto corriente, pero sí es posible modificar los tributos si es necesario. Ahora bien, hemos de decir que, en caso de prórroga, no suele haber modificaciones estructurales.

En términos globales, las prórrogas presupuestarias implican que el contribuyente no paga más impuestos. Si la coyuntura económica va bien, no se suele notar demasiado la diferencia.

¿Voy a pagar más o menos?

La respuesta es depende, pero sí es verdad que una Administración con presupuestos prorrogados lo tiene más difícil para cambiar tipos de gravamen. Las justificaciones de nuevos tributos tienen que basarse en razones de urgencia máxima. En consecuencia, lo normal es que abones una cantidad similar a la que ya tenías.

Conclusión

Una Gestoría Fiscal Contable tiene la posibilidad de asesorarte acerca del pago de tributos. También te representamos para presentar tus liquidaciones si te interesa una ayuda especializada.

El servicio que ofrecemos es indistinto para particulares y profesionales. Esta es la manera de no tener problemas para que, a la larga, sea más fácil gestionar tus cuestiones cotidianas. La prórroga presupuestaria suele congelar el pago de tributos en los mismos niveles que el año anterior, pero es conveniente tener asesoramiento. Los gestores te pueden ayudar a saber cuánto te toca pagar y cómo hacerlo para planificar tu política de pagos.

Te sugerimos que contactes con nosotros para conocer mejor todas las posibilidades a tu alcance. La información es poder y, en consecuencia, te interesa ir un paso por delante de los demás.

 

17/7/2019|Fiscal|0 Comments

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