La residencia fiscal es un criterio básico para determinar dónde se realiza el cobro de los impuestos. Lo que sucede es que, según cada caso, hay elementos de distinción que difieren. Es posible, pues, tener problemas por la falta de información sobre cómo hay que trabajar. Este artículo indica cuáles son los criterios de residencia para particulares y empresas.

Cuál es el criterio para determinar la residencia fiscal

Lo cierto es que no hay un criterio uniforme para determinar dónde pagar los impuestos. La política actual es la de distinguir entre particulares y sociedades mercantiles. Aunque hay algunos países que intentan introducir novedades para que se paguen impuestos allí donde se realiza la actividad, eso no sucede en las sociedades mercantiles.

Este análisis se va a realizar tomando como referencia la legislación española y, de forma accesoria, la comunitaria. Esto te permitirá tener una información aproximada de cómo se trabaja desde España.

Particulares

Los particulares tienen una residencia fiscal efectiva en un país cuando han estado más de 183 días en un año. Esto supone que la persona que esté empadronada en Andorra pero que viva más de la mitad del año en España tendrá que abonar el IRPF en este país.  La mayoría de los conflictos se dan, precisamente, porque hay personas con una residencia fiscal en un lugar diferente de donde realizan su actividad habitual.

Existe otro criterio, aunque mucho más relativo, que es el del centro de intereses económicos en España. Esto significa que una persona empadronada fuera de España pero que tenga la mayor parte de su negocio allí también se vería afectada por esta cuestión. Este criterio se da solo cuando hay personas de un gran patrimonio que están censadas en otros países para evadir impuestos.

Sociedades mercantiles

Las sociedades mercantiles, por ahora, siguen el criterio de domiciliación social. Es decir, el Impuesto de Sociedades (IS) se pagará allí donde tenga su sede social la empresa, aunque el grueso de la actividad se realice en otros países. Este es el motivo por el que territorios como Andorra, Gibraltar, Malta, Mónaco o Irlanda son sedes de varias empresas multinacionales aunque su porcentaje de negocio en esos países sea muy reducido.

Conclusión

Determinar la residencia fiscal es fundamental para saber cuántos impuestos hay que pagar. En consecuencia, conviene tener claros cuáles son los puntos a tener en cuenta. El asesoramiento de una empresa especializada se hace necesario para que no tengas problemas.

La Gestoría Fiscal Contable te ofrece un servicio integral para que no te supongan un problema las cuestiones fiscales. Contamos con conocimientos especializados para que sepas cuánto, dónde y cuándo tienes que pagar. Tanto si eres particular como si eres profesional, te interesa contar con una empressa profesional. Esta información te ahorrará tiempo, dinero y, por qué no decirlo, problemas.

Te animamos a que nos contactes para conocer mejor de qué manera te podemos ayudar. El objetivo final es que consigas vivir mejor y pagar lo que te corresponde. Esto, a la larga, resultará mucho más beneficioso para ti y tu negocio.