La Sociedad Limitada Unipersonal (SLU) es un formato empresarial que nació para dar agilidad operativa a pequeños autónomos y salvaguardar sus intereses patrimoniales. Eso sí, para constituirla es necesario seguir una serie de pasos metódicos. Aquí conocerás mejor cuál es la operativa para dar de alta la empresa.

Cómo poner en marcha una Sociedad Limitada Unipersonal (SLU)

La SLU supone una evolución con respecto a la Sociedad Limitada (SL) tradicional. Antes, era necesario el concurso de un mínimo de tres socios y, ahora, se reduce a tan solo uno. Lo que sí se hace necesario es hacer constar esta circunstancia desde el principio. En caso contrario, se debería realizar con posterioridad cuando un socio se quede con todas las participaciones.

El mínimo de capital necesario para la SLU es el mismo que para la SL, 3.000 euros. Hay que recordar que este dinero se tiene que depositar en tiempo y forma para poner en marcha la sociedad. Los distintos pasos que hay que dar son los siguientes:

1. Registrar el nombre

El registro del nombre es necesario para comprobar que no ha habido contradicciones. Ahora bien, conviene señalar que tienes un tiempo limitado para reservar el nombre y la denominación de tu sociedad. Dispones de 6 meses, que se convierten en un máximo de 3 en el momento en que hayas hecho las escrituras. Este trámite se realiza ante el Registro Mercantil Central.

2. Abrir una cuenta bancaria e ingresar el dinero

Uno de los requisitos imprescindibles es tener depositado un capital de 3.000 euros en una cuenta bancaria. Este dato tiene que poder demostrarse para dar luz verde a la constitución de la sociedad. La entidad financiera, para ello, te facilitará un justificante.

3. Realizar las escrituras de constitución de la Sociedad Limitada Unipersonal

El acto de constitución de una sociedad se realiza ante notario y mediante Escritura pública. Esto implicará disponer del acta de constitución y de los Estatutos de la sociedad. Lo habitual es contar con el asesoramiento previo de un abogado o gestor para facilitar los trámites. Este paso es imprescindible para que puedas realizar los demás. No ha de extrañar, pues, que se considere el momento de nacimiento de la empresa.

4. Inscripción en organismos oficiales

Cuando la empresa esté constituida, hay que inscribirla en determinados organismos oficiales. Por ejemplo, ha de estar en el Registro Mercantil de la provincia donde esté domiciliada y en Hacienda para disponer del número correspondiente. Sin esto, no se podrá operar en la práctica.

Conclusión

La Sociedad Limitada Unipersonal (SLU) es una opción funcional, pero requiere de un cierto conocimiento legal. No ha de extrañar, pues, que sea más práctico contar con la ayuda de una empresa especializada.

La Gestoría Fiscal Contable puede ayudar a realizar estos trámites. Además, también se encargará de presentar las liquidaciones de impuestos. Si quieres centrar tus esfuerzos en lo realmente importante, esta es una opción sumamente interesante. Esta gestoría está especializada en pequeños autónomos, PYMES e influencers.

¿Quieres que tu tarea empresarial sea más fácil y cómoda? Si es así, no dudes en consultar a la compañía.